Auroras boreales sobre Ísafjörður: a la caza de auroras desde un pueblo de los Westfjords

Cuándo mirar al cielo en Ísafjörður
La temporada de auroras en Islandia va aproximadamente desde finales de septiembre hasta principios de abril, siempre que el cielo esté lo suficientemente oscuro y despejado para que se dejen ver las luces. La ubicación de alta latitud de Ísafjörður, en los Westfjords, le brinda noches de invierno largas y oscuras, y se suele registrar una mayor actividad durante los meses de equinoccio (septiembre-octubre y marzo-abril), cuando las condiciones geomagnéticas tienden a ser más intensas que en las semanas de pleno invierno. Sea cual sea el mes, se necesitan dos cosas a la vez: una aurora de origen solar y un cielo despejado, por lo que la paciencia es mucho más importante que elegir una supuesta «mejor noche».
Por qué importan las laderas del fiordo
Ísafjörður se asienta sobre una lengua de arena dentro de Skutulsfjörður, rodeada por empinadas laderas montañosas que se elevan directamente desde el agua. Este espectacular entorno es parte de lo que hace que el pueblo sea tan especial, pero también bloquea una parte del horizonte norte bajo, justo donde una aurora moderada suele aparecer primero como un tenue arco verde. Desde el puerto o las calles del pueblo, es posible que solo aprecie el espectáculo cuando este suba más alto en el firmamento. Un trayecto corto en coche cambia las cosas: subir hacia Tungudalur, a unos 8 minutos del centro, abre una vista más amplia del cielo, al igual que conducir un tramo por la carretera hacia Djúp. Ambas opciones le permiten ganar visibilidad sin necesidad de realizar un viaje largo.
Cómo alejarse de las luces del pueblo
Ísafjörður es pequeño y su contaminación lumínica es mínima en comparación con cualquier ciudad, pero las farolas y la iluminación del puerto aún pueden deslucir la actividad más tenue. Caminar unos minutos más allá del límite de la zona urbana, o conducir justo a las afueras, mejora notablemente la visibilidad, especialmente en el caso de auroras débiles o moderadas. Dé a sus ojos entre 10 y 15 minutos para acostumbrarse a la oscuridad, y mantenga las pantallas de los teléfonos y los faros de los coches apuntando en dirección contraria a su zona de observación.
- Cómo llegar: Tungudalur está a unos 8 minutos en coche del centro de Ísafjörður; la carretera que bordea Djúp ofrece un acceso igual de rápido a un cielo abierto en la dirección opuesta.
- El momento ideal: Consulte el pronóstico de auroras de la Oficina Meteorológica de Islandia (en.vedur.is) para ver el nivel de actividad y, lo que es igual de importante, el mapa de nubosidad antes de salir.
- Qué llevar: Ropa de abrigo (por capas), gorro y guantes, un frontal con opción de luz roja y un termo con alguna bebida caliente; es posible que pase un buen rato de pie sin moverse.
- Conducción en invierno: Las carreteras fuera del pueblo pueden helarse o verse afectadas por el viento y la nieve al caer la noche; consulte el estado de las carreteras (road.is) y no se aventure más allá de lo que las condiciones permitan.
Dónde alojarse
El Ísafjörður Inn es un alojamiento ideal en el pueblo, a poca distancia a pie del puerto, la piscina y los restaurantes. Esto le permitirá entrar en calor y consultar el pronóstico entre pequeñas escapadas a puntos de observación más oscuros en Tungudalur o la carretera de Djúp, evitándole tener que conducir largas distancias en la oscuridad. Reserve directamente en Ourhotels.is para obtener la mejor tarifa.
Foto: Carl Young vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.